El Gobierno de Estados Unidos ha comenzado a acelerar los procesos de deportación de menores migrantes detenidos, adelantando sus audiencias de inmigración semanas o incluso meses, según informó la cadena CNN citando a funcionarios y abogados de los niños.
El reporte señala que menores de tan solo cuatro años han tenido que presentarse repetidamente ante los tribunales en periodos muy cortos, en ocasiones sin contar con representación jurídica.
Durante estas audiencias se les exige proporcionar información actualizada sobre el estado de sus casos, lo que ha generado preocupación entre defensores de derechos humanos y especialistas en migración.
Andrew Nixon, portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos, explicó en un comunicado a Reuters que muchos de estos niños enfrentan riesgos de trata y explotación. Algunos habrían sido trasladados a través de la frontera por cárteles bajo condiciones peligrosas y coercitivas.
“Avanzar en los casos ayuda a desarticular esas redes y garantiza que los niños sean devueltos a entornos seguros lo antes posible”, señaló Nixon.
Un funcionario de la Casa Blanca añadió que el objetivo es desmantelar los complots de los cárteles y devolver de manera humanitaria a las menores víctimas de trata a sus hogares y familias.