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Para Patricia Reyes Spíndola haber sido distinguida con el Ariel de Oro significa “recoger todo lo que he sembrado en toda mi vida; sí tengo cuatro premios de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, pero éste último nunca pasó por mi cabeza”.

En más de cinco décadas de trayectoria, Reyes Spìndola ha incursionado además del séptimo arte, en teatro y televisión, sin olvidar otra de sus pasiones que es la docencia. A la fecha, MM Studio, su proyecto personal, es un semillero de jóvenes talentos y uno de sus espacios vitales.

Una de sus divertidas frases para definir su paso por los diversos formatos en su prolífica trayectoria “es que siempre he dicho que la televisión es mi marido, el cine mi amante y el teatro, el gigoló”.

La actriz y docente recibirá el galardón en ceremonia que se realizará el 20 de septiembre en Puerto Vallarta, el cual también será otorgado a Jacqueline Andere y al Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica.

Entre su infinidad de magistrales interpretaciones, ha ganado en dos ocasiones el premio Ariel a Mejor Actriz por sus actuaciones en Los motivos de Luz (1985), de Felipe Cazals y en La reina de la noche (1994), de Arturo Ripstein.

Además de los que recibió en las categorías de Mejor coactuación femenina por Actas de Marusia y Mejor actriz de cuadro por El otro crimen. “Imagínate estos galardones y que de repente me caiga el quinto y sea el de oro es una emoción que todavía no acabo de asimilar”.

“Pero no sólo es gracias a la Academia que lo otorga; es también a quienes me han acompañado en estos 53 años de carrera, la cual empecé en teatro, cine y llegué a la televisión mucho más tarde.

De hecho tengo más películas que telenovelas; tal vez sean más de 80 cintas, no sé ni cuántas. Entonces, fui paso tras paso, no me brinqué ninguno. Ahora cuando supe lo del Ariel de Oro quería llorar de la emoción; estoy cosechando lo sembrado durante toda mi vida”.

En julio pasado “cumplí 72 años y con mi carrera he dejado una huella; además nunca quise estar fuera de mi país porque a la mejor era más vanidosa que todos y yo decía: quiero ser profeta en mi tierra. Siempre tuve esa idea; incluso de joven me decían: ‘vete a Hollywood o a España’; no me fui, pero sí trabajé en películas con Antony Queen, la que hice con Salma y en Between”.

Recordando su camino artístico, Reyes Spíndola afirmó: “mis raíces están en México, tengo mis escuelas y la vida me dio la oportunidad de desarrollarme en mis dos pasiones: la actuación y la docencia; entonces nunca me fui y no sé si soy profeta en mi tierra, pero sí soy reconocida, lo cual es un lujo”.