El cáncer infantil representa 5% de los tumores malignos en México, y aunque la posibilidad de curación es de 80%, el problema es el diagnóstico tardío. Sin embargo, el Instituto Nacional de Medicina Genómica avanza con la Iniciativa Mexicana para la Oncogenética Pediátrica, que ya cuenta con una prueba capaz de detectar tres mil mutaciones asociadas a neoplasias.
Actualmente, el sector salud está en proceso de validación para demostrar que su uso permite disminuir la carga de enfermedad y muerte por cáncer infantil. Especialistas señalan que, aunque existen pruebas moleculares que identifican una alteración específica, se requiere solicitar los análisis en Estados Unidos, y muy pocos centros de tratamiento tienen la posibilidad de hacerlas.