La diputada Marisol García Segura (Morena) exhortó a los congresos locales de las 32 entidades federativas, a legislar para incluir la penalización de la trata y explotación infantil en sus respectivos códigos penales. “Es necesario que en los códigos penales estatales esté tipificado este delito para mejorar los mecanismos de prevención, pero también de investigación y sanción a las personas que los cometan”.
Con este objetivo, informó que presentará un punto de acuerdo, ya que la trata de personas es un delito internacional que constituye una violación a los derechos humanos, afectando especialmente a niñas, niños y adolescentes tratados como mercancía, objetivados y explotados sexual y laboralmente por personas o redes de trata que las obligan a dar servicios sexuales, generalmente en contenido pornográfico o prostitución.
En conferencia de prensa, acompañada por la diputada de su bancada, Nelly Carrasco Godínez, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos y activistas, García Segura subrayó que el sector turístico es particularmente susceptible a la comisión de delitos de trata de personas debido a facilidades y características de su infraestructura.
“México es uno de los países que encabezan las modalidades asociadas a la trata de personas, principalmente la explotación sexual infantil y corrupción de menores. Solamente en 2018, México ocupa el primer lugar en el mundo en consumo de pornografía infantil, así como el segundo lugar en producción y distribución mundial en América Latina de este material”, refirió.
Adelantó que el próximo 26 de julio, se realizará un foro en la Cámara de Diputados con el objetivo de abonar a la creación de una iniciativa integral para ayudar a reducir y eventualmente, eliminar la trata infantil, sobre todo en zonas turísticas.
La diputada Nelly Minerva Carrasco Godínez, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos subrayó que, en el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas, que se conmemora el 30 de julio, es necesario crear conciencia sobre la trata de personas, delito que transgrede la vida y dignidad de las personas.
“Nos encontramos aquí para tomar el micrófono y concientizar a quienes nos ven y a quienes nos escuchan, porque el delito de trata no es sinónimo de mercancía, ni de amos, ni de esclavos, la trata de personas es toda acción u omisión dolosa de una o varias personas para captar, enganchar, transportar, transferir, retener entregar, recibir o alojar a uno o varias personas con fines de explotación”.
Sostuvo que los datos y cifras para conocer la magnitud de este fenómeno no son certeros por la misma complejidad del delito, no existe un consenso a nivel nacional e internacional, porque todas las instituciones utilizan métodos cualitativos y cuantitativos diferentes; no obstante, la Organización Internacional del Trabajo calcula que a nivel mundial son cerca de más de 40 millones de personas víctimas de este delito.
En México, dijo, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) estima que el número de personas víctimas oscila entre 50 mil y 500 mil, un margen sumamente amplio y el Inegi registra una cifra negra, que son todos aquellos delitos que ameritan la prisión preventiva oficiosa como la delincuencia organizada, el robo de combustible, el narcotráfico y la trata de personas, entre otros, que no son susceptibles de medirse en una encuesta de victimización porque no hay una víctima directa o porque la víctima no es una persona identificable, lo que complica aún más poder contar con un diagnóstico certero
La ONU, apuntó, señala que son cerca de 152 millones de menores de edad víctimas de trabajo infantil, una forma de explotación de la trata de personas, en tanto, el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia refiere que, en el país, el número de menores de edad, víctimas de este delito se encuentra entre 16 mil y 20 mil.