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La madrugada de este domingo, la Policía Nacional española inició el dispositivo para desalojar de la playa del Trampolín, en Ceuta, donde viven más de tres mil migrantes, la mayoría marroquíes, que permanecían acampanados ahí con casas construidas con restos de basura, bolsas de plástico y cartones para protegerse del frío.

Los evacuados, en torno a mil personas, fueron trasladados al Centro de Atención para Extranjeros (CATE) de la ciudad, donde recibirán atención médica, serán registrados y se iniciará su expediente de petición de asilo o de residencia.

Uno de los últimos campamentos masivos en la ciudad de Ceuta desde la entrada de 72 mil personas a finales de julio era el de la playa del Trampolín, donde convivían más de tres mil personas, la mayoría hombres de edad adulta, pero también había menores de edad. Este lugar fue uno de los primeros asentamientos de los migrantes a su llegada a Ceuta y han sufrido ataques de vecinos, incluida la ocasión en que un grupo de personas prendió fuego a varias carpas en una ataque furtivo durante la noche.

El despliegue policial para el operativo fue uno de los más complejos: se movilizaron hasta 30 furgones de los agentes antidisturbios, 350 agentes, dos vehículos blindados sobre ruedas de gran tamaño para circular con rapidez en la playa, otro vehículo terrestre de movilidad táctica, con una excavadora incorporada, y tres lanchas que protegieron desde el mar el operativo.

A la llegada de los agentes hubo confusión entre los migrantes, algunos se asustaron y pensaron que los iban a repatriar a su país y protestaron, pero finalmente no se registró ningún incidente y se realizó el desalojo.

A pesar de que se evacuaron a más de mil migrantes en la playa del Trampolín todavía se quedaron cerca de dos mil 500 personas más. La policía española explicó que su objetivo prioritario era alejar las carpas de los migrantes lo más posible de la planta Desaladora de Benítez, considerada una infraestructura vital para la ciudad y por lo que tiene que ser resguardada de cualquier potencial incidente.

La policía informó que tras el operativo más de mil migrantes regresaron de forma voluntaria a Marruecos y fueron trasladados a su país en autobuses de la empresa municipal de transportes.

El ministerio del Interior español señaló que las Islas Canarias están recibiendo una cantidad inusual de migrantes, que llegan en pequeñas embarcaciones de madera procedentes de África. Entre enero y septiembre fueron rescatadas en las costas canarias siete mil 133 personas.

La situación más delicada es en Lanzarote y El Hierro, donde se concentra el 80% de las llegadas de migrantes, alrededor de cinco mil 600. En septiembre se disparó la llegada de migrantes, con un registro de dos mil 100 personas, que se encuentran en centros de acogida temporal a la espera de que se resuelvan sus peticiones de asilo o residencia.