Eduardo Camero titular de la Unidad de Política de Ingresos no Tributarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), indicó que la liberalización del precio de las gasolinas fue una decisión que el gobierno tuvo que tomar para no utilizar recursos políticos para el subsidio del combustible.
Resaltó que 30 por ciento del precio actual de la gasolina se deriva del Impuesto al Valor Agregado y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
«El componente de impuestos fue el único componente de los componentes del precio que disminuyó para 2017, la tasa del IEPS disminuyó aproximadamente en un peso 13 centavos y es el único componente que está disminuyendo; obviamente el que aumenta y nos lleva al ajuste de los precios, porque es el principal componente es el precio del combustible que estamos consumiendo», explicó.
Consideró prematuro hablar sobre el ajuste del precio de las gasolinas para el próximo mes de febrero.
«No sabemos todavía cuál va a ser el nivel, los precios vamos a tener en febrero dos precios semanales, ellos se van a determinar con las cotizaciones de la semana previa, entonces dado sobre todo el entorno de incertidumbre que estamos viviendo ahorita, es muy prematuro hablar de un ajuste a la alza y cuál sería este, creo que lo sensato es esperar un poco, ver qué le pasa al tipo de cambio y obviamente al precio de la referencia del combustible, pero es prematuro ahorita hacer cualquier estimación».
Dijo que como autoridad están convencidos de la legalidad y bondad de la medida aplicada, por lo que no consideran ningún efecto adverso ante posibles amparos.
Por último Eduardo Camero indicó que están conscientes de que la liberalización del precio de las gasolinas no es una decisión popular, ni que el gobierno quisiera tomar, pero es una decisión responsable.
«Seguir manteniendo artificialmente bajos los precios, no hay ninguna fórmula mágica para ello, la única manera hubiera sido utilizar recursos públicos para evitar el alza de los combustibles y además seguir manteniendo un mercado distorsionado y creemos que eventualmente con la reforma y el proceso de flexibilización de precios que está en marcha.
«Queremos que tengamos más marcas, más inversión en infraestructura, más opciones como consumidores, también tenemos que tener un mercado más flexible; seguir manteniendo artificialmente bajos los precios, nos habría llevado a la situación con la que hemos vivido décadas, de un monopolio», concluyó.