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Lo que el Gobierno de México calificó como un golpe estratégico a la estructura del narcotráfico, el mundo deportivo ha recibido estas acciones contra el crimen organizado como una señal de alerta máxima por ser Jalisco sede del Mundial FIFA 2026.

Tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», la prensa internacional ha volcado su mirada hacia Guadalajara, no para hablar de su arquitectura o su fervor por el fútbol, sino para cuestionar si una ciudad bajo fuego puede albergar la Copa del Mundo.

La caída de ‘El Mencho` no fue un evento silencioso. Su muerte en un avión militar tras un tiroteo con el ejército, un detalle que ha levantado suspicacias en medios extranjeros, desató una ola de «narcobloqueos» que ha dejado camiones en llamas, tiendas incendiadas y una atmósfera de violencia en 15 estados del país.

Para parte de la prensa deportiva internacional el mensaje se centra en la seguridad del torneo más importante del planeta está en entredicho.

La cobertura fuera de nuestras fronteras ha sido constante. El prestigioso diario británico The Times tituló de forma tajante: «Gunmen run riot in World Cup city» (Pistoleros causan disturbios en ciudad mundialista), subrayando cómo los operativos del Cártel Jalisco Nueva Generación tomaron las calles de la sede tapatía tras la baja de su líder.

Por su parte, la alianza editorial entre The Athletic y el sitio deportivo de The New York Times destacó la contradicción entre las promesas de seguridad de la administración local y la realidad de una ciudad paralizada. Mientras el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus defendía protocolos de videovigilancia de última generación, los reportes internacionales mostraban el caos en el aeropuerto de Guadalajara y la suspensión del transporte público.