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Con la reforma a la Ley General de Turismo que aprobó el Senado los prestadores de servicios turísticos estarán obligados a proteger a la niñez de la pederastia nacional e internacional, al exigir a los turistas que sean acompañados por menores de edad, acreditar el parentesco, la patria potestad, tutela o guarda y custodia que tengan con los menores.

Caso contrario, deberán acreditar su mayoría de edad a través de documentos oficiales, de no ser asì, se les deberá negar el servicio y se dará aviso a las autoridades investigadoras correspondientes sobre la posible comisión de algún delito”

La reforma a la Ley General de Turismo fue enviada al Ejecutivo Federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación, a fin de que se aplique en todo el territorio nacional de manera inmediata.

Además, como parte de estas nuevas disposiciones legales, los prestadores de servicios turísticos deberán realizar “medidas de seguridad para salvaguardar la integridad y la vida de niñas, niños y adolescentes, previo a la prestación del servicio ya sea de manera física o a través de medios electrónicos”.

El dictamen aprobado por el pleno del Senado, con el voto unánime de 104 legisladores federales, ya estaba listo desde abril pasado, porque estaba planeado para su aplicación antes del Mundial de Futbol; sin embargo, de último momento Morena frenó el proceso, concluyó el periodo ordinario y se dejó para este periodo ordinario.

La senadora Alejandra Barrales (MC), destacó que “México ocupa el vergonzoso segundo lugar a nivel mundial como destino preferido para la explotación sexual contra niñas, niños y adolescentes. Esto no es por desgracia lo único. También ocupamos el primer lugar mundial en consumo de pornografía infantil.

“Distintas estimaciones nos hablan de entre 17 mil y 20 mil niñas y niños, adolescentes que están atrapados en redes de explotación sexual. Las plataformas digitales por desgracia no han hecho más que ahondar en el peligro que hoy afrontan nuestras niñas y nuestros niños.

“Para decirlo con todas sus letras y con mucho pesar. México hoy es un paraíso sexual para el turismo, es un paraíso del turismo sexual infantil. Lo decimos con mucha pena, pero confío en  que esta reforma ayude a frenar esa realidad.