El diputado Marcelo Torres Cofiño (PAN) propuso reformar el Código Penal Federal para tipificar como delito grave la manipulación deportiva y apuestas y sancionar con 10 años de cárcel a quien altere el resultado, desarrollo o estadísticas de una competición deportiva profesional.
Establece que comete el delito de manipulación fraudulenta de eventos deportivos, quien altere o influya deliberadamente en el resultado, desarrollo o estadísticas de una competición deportiva, para obtener un beneficio económico directo o a través del sistemas de apuestas.
Además, se impondrá multa de mil a cinco mil veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización y la inhabilitación para ejercer cargos en instituciones deportivas hasta por un tiempo igual al de la pena de prisión impuesta. La inhabilitación comenzará a correr cuando se haya cumplido la pena carcelaria.
Las sanciones se aplicarán a quien utilice información privilegiada de carácter deportivo para realizar o beneficiar apuestas; ofrezca, prometa o entregue dinero u otro beneficio a jugadores, entrenadores, árbitros o dirigentes para alterar el curso normal de un partido.
También, a quien a través de un club deportivo facilite operaciones para ocultar o encubrir el origen de los recursos derivados de apuestas ilegales o fraudes deportivos.
Las penas previstas en este capítulo se incrementarán en una mitad cuando las conductas se cometan por directivos, presidentes o propietarios de clubes deportivos, en torneos nacionales o internacionales o mediante casas de apuestas registradas.
En su exposición de motivos, señala que la creciente relación entre el deporte profesional y las casas de apuestas ha generado una amenaza real a la integridad de las competiciones deportivas en México, cuando los dueños de clubes deportivos tienen intereses financieros en casas de apuestas.
Además, cuando jugadores, árbitros o directivos participan directa o indirectamente en apuestas sobre sus propios partidos o equipos, pueden cometerse actos que afectan la integridad del deporte, el mercado financiero y la confianza pública.