La Comisión de Trabajo realizó la mesa de trabajo “Prevención, persecución y atención integral de la trata de personas”, para escuchar a académicos, especialistas y sociedad civil, a fin de recoger elementos que permitan avanzar hacia una propuesta legislativa seria, responsable y sensible a la realidad de quienes han padecido este delito.
Se busca avanzar hacia una propuesta que contribuya a prevenir, perseguir y combatir la trata de personas, fortalecer los mecanismos de protección, atención integral, recuperación y restitución de los derechos, garantizando un trato digno y una respuesta institucional efectiva para quienes han sufrido las consecuencias de este grave delito.
La trata de personas constituye uno de los problemas públicos más graves a nivel mundial y, sin duda, uno de los delitos más atroces que puede padecer la sociedad, pues afecta a mujeres, hombres a niños, niñas y adolescentes, y encuentra condiciones propicias en contextos de vulnerabilidad marcados por la pobreza, la violencia, la desigualdad, la exclusión social y la falta de oportunidades.
Estas circunstancias pueden incrementar la exposición de las personas al engaño, al sometimiento y a distintas formas de explotación. Por eso, hablar de trata de personas no significa referirnos únicamente a cifras o expedientes, significa hablar de vidas, familias y de derechos profundamente vulnerados”.
La explotación sexual constituye uno de las modalidades más visibles de la trata de personas, este delito puede presentarse también en el trabajo forzoso, trabajo doméstico, mendicidad forzada, explotación de menores, así como extracción de órganos, entre otras formas.
Consideró que se debe reconocer que es un delito complejo y multifacético capaz de afectar a personas de cualquier edad, condición social o lugar de origen.