La reforma a la Ley de Amparo es regresiva, impide que un juez suspenda actos que afecten a los mexicanos y violan la Constitución que prohíbe hacer retroactiva una Ley en perjuicio de persona alguna, aseguró la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán.
Al afirmar que como presidenta de la Mesa Directiva garantizó que el debate fuera plural, expuso que como diputada votó en contra porque no comparte el argumento de que por ser una ley procesal se puede aplicar retroactivamente.
“La reforma también establece derechos que pueden verse afectados por actuaciones futuras en procesos en trámite y la Constitución señala que a ninguna ley se le dará efecto retroactivo. Donde la Ley no distingue no debemos distinguir”, explicó en su cuenta oficial de X. Recordó que el amparo se ha ido actualizando progresivamente y aseguró que pocas herramientas jurídicas han demostrado tanta vigencia, utilidad y cercanía con los mexicanos como el juicio de amparo.
“Mientras dormías se aprobó reformar una figura de la cual los mexicanos nos encontramos especialmente orgullosos: el amparo (…) Es, o era, un instrumento de exportación, ya que ha sido adoptado en otros países”, sostuvo.
El amparo, abundó, nació en Yucatán en 1841 y ha servido como instrumento para proteger los derechos humanos de las personas frente a los abusos del poder.