En la reinauguración del estadio Azteca (ahora Banorte) el próximo sábado en el partido amistoso entre México y Portugal no habrá acceso a estacionamientos ni circulación vehicular en un kilómetro a la redonda, por lo que los aficionados sólo podrán arribar en transporte público, taxis o bicicleta.
El secretario de Movilidad, Héctor Ulises García Nieto, explicó que se pondrá en marcha un operativo especial basado en el modelo de “última milla”, que prioriza la movilidad peatonal en el perímetro inmediato del estadio, área a la que únicamente podrán ingresar vehículos con autorización especial, unidades de emergencia, seguridad y residentes locales, que contarán con un tarjetón.
Las puertas del recinto abrirán a las 15:30 horas y el partido empezará a las 19 horas. En ese lapso se aplicarán cierres viales, que incluyen la calzada de Tlalpan, Santa Úrsula, Periférico y avenida del Imán, que estarán coordinados por mil 882 agentes de tránsito, con la finalidad de generar un perímetro peatonal seguro. Las autoridades habilitarán rutas alternas y difundirán información en tiempo real mediante canales oficiales.
A los cierres se sumará una protesta de la Asamblea Antimundialista, que convocó para el mediodía en el bajo puente a una megarreta contra la inauguración del estadio, en la que habrá, además, intervenciones gráficas, micrófono abierto y un tianguis autogestivo.
García Nieto explicó que el eje central del operativo consiste en trasladar a los asistentes desde zonas de hospedaje y alta concentración urbana hacia el estadio mediante conexiones de transporte público. Los principales puntos de origen serán Reforma, Polanco, Santa Fe, colonia Roma y el aeropuerto, desde donde habrá enlaces con Metrobús, Metro, Trolebús y Tren Ligero.
Además, se habilitará un sistema Park and Ride, que permitirá a los asistentes dejar sus vehículos en estacionamientos remotos ubicados en puntos como Auditorio, Santa Fe, Six Flags, Parque Ecológico Xochimilco y Plaza Carso, desde donde unidades de la Red de Transporte Pasajeros (RTP) y transportes eléctricos trasladarán a los usuarios hasta zonas peatonales cercanas al estadio.
Como parte del plan, el servicio será gratuito en esta primera fase con el objetivo de evaluar la demanda real de usuarios y ajustar el modelo rumbo a futuros eventos masivos.