Un archivo histórico compuesto de 5 mil 762 sobres con 157 mil negativos en blanco y negro que estuvo en el olvido durante 11 años, pero el esfuerzo que se hace desde 2024 por preservarlo rinde frutos con una exposición que será inaugurada en San Lázaro el 2 de septiembre.
La memoria fotográfica de la Cámara de Diputados quedó literalmente arrumbada durante años en una bodega, contenida en 11 cajas de cartón que resguardaban un acervo que estuvo a punto de perderse.
En 2024, al inicio de la actual legislatura, el departamento de fotografía fue informado de que en el sótano del edificio C –en un área conocida como “las jaulas”– se encontraban las 11 cajas, cubiertas de polvo. Al abrirlas, se hallaron 5 mil 762 sobres con 157 mil negativos en blanco y negro. Hasta ahora se han logrado digitalizar mil 41.
Con una curaduría que busca preservar la pluralidad de la Cámara, el próximo 2 de septiembre, 96 de esas imágenes volverán a ver la luz en una exposición que se instalará en los andadores del recinto legislativo. Además, en los próximos días se habilitará un micrositio para su consulta pública.
En el archivo hay fotografías de hechos históricos: el viejo ritual del Informe Presidencial, incluido el recorrido que hacían los presidentes en el automóvil Lincoln negro descapotable y el besamanos en Palacio Nacional; el Colegio Electoral de 1988 y el incendio del 5 de mayo del año siguiente; así como el avance de la oposición frente al entonces dominante PRI.
El descuido en el manejo del material impidió, incluso, registrar el crédito de los fotógrafos que tomaron cada imagen, así como los nombres de los legisladores y el contexto en que fueron captadas. Por ello, la información sobre los acontecimientos y personajes que aparecen en las fotografías es, en algunos casos, parcial.
Cuentan los fotógrafos en servicio en la Cámara que, durante el incendio de 1989, su compañero Agustín Maldonado Chávez se metió a la oficina de fotografía para sacar algunas de las cajas donde se almacenaba el material acumulado desde la inauguración del Palacio Legislativo, el primero de septiembre de 1981.
Con lo rescatado entonces comenzó a rehacerse el archivo. Aarón Sánchez, ex jefe de fotografía de Unomásuno, intentó montar una fototeca e incluso realizó un viaje para conocer la del Congreso de Hidalgo. Sin embargo, los legisladores no tomaron en cuenta el proyecto y éste quedó en el olvido.
Un cálculo de la Coordinación de Comunicación Social, que dirige Rodolfo González Valderrama, precisa que el material recuperado corresponde a menos de 5% del total de las fotografías tomadas entre 1981 y la transición de lo analógico a lo digital, a principios de este siglo, en la LIX Legislatura.
Ahora, la recuperación del archivo ha sido lenta y artesanal. Para digitalizar las imágenes, y ante la inexistencia de las ampliadoras que se utilizaban para imprimir las fotografías en papel, los fotógrafos se las ingeniaron para crear su propia caja de luz, en la que colocan los negativos.