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Al presentar su libro “La nueva legislación por el agua”, el diputado Ricardo Monreal dijo que  ofrece una visión histórica, jurídica y de largo plazo para comprender cómo se generó el régimen hídrico mexicano y la transformación profunda de sus fundamentos normativos.

Destacó que este libro documenta el fin de una era de privilegios para explicar que el agua ha vuelto a las manos del pueblo de México y ha vuelto como un derecho humano inalienable consagrado en el artículo 4º constitucional.

”Es un bien público que el Estado recupera para garantizar la justicia social de las generaciones presentes y futuras, pero no nos quedamos aquí, al final también expreso desafíos que es conveniente abordar y enfrentar”.

 El objetivo de esta obra es reivindicar la gestión del agua como un derecho humano y tratar la ruta de esta necesaria transformación. Es por ello que, a través de las páginas “que aquí escribo, explico la forma de cómo se fue desmantelando el modelo neoliberal para construir un régimen hídrico, social, equitativo y sostenible”.

Tiene un capítulo “Los Millonarios del Agua”, el cual contiene todos los datos; es un documento académico, “porque el problema del agua es tan grave que, si no lo despolitizamos, lo vamos a encasillar, a parcelar, y eso no será bueno”.

“Creo que es una obra de interés general para mí, y a pesar de que hemos legislado materias muy importantes considero que esta es fundamental para el pueblo de México. Este paso que dimos en el Congreso de la Unión de verdad es clave para el desarrollo de la nación”, precisó.

Afirmó que la Ley General de Aguas es una de las legislaciones más avanzadas y más progresistas que se hayan hecho, al recuperar el sentido social de este recurso vital como bien público y como elemento indispensable para la vida. 

Recordó que durante décadas el agua en México fue tratada como una mercancía sujeta al capricho del mercado y al despojo de los más vulnerables, “convirtiéndola en un mecanismo de acaparamiento que enriqueció a unos pocos en detrimento de las mayorías”.

Monreal Ávila subrayó que con esta ley en materia de agua no se afecta absolutamente nada, sino que se ordena, se regulariza.“Eso sí, sí se afecta a aquellos que concentran grandes volúmenes de agua, a los que acaparaban concesiones y no la usaban o la vendían al mejor postor. Todo eso sí se afecta, todo eso sí se regulariza en beneficio de la población a través del Estado”. 

Mencionó que la entrada en vigor de la Ley General de Aguas, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 11 de diciembre del 2025, es importante porque inaugura una nueva etapa en la gestión hídrica del país.