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El legendario foro Rockotitlán fue un “templo”, un semillero de noveles músicos, quienes llegaban a presentar su repertorio bajo una premisa específica: sólo catálogo en español y música original, marcando así con esta libertad creativa una era inigualable en el rock nacional.

Por ese lugar transitaron las bandas Caifanes, Café Tacvba, Maldita Vecindad, Kerigma y La Lupita, entre otras.

Con este mismo objetivo, más de cuatro décadas después, reabrirá sus puertas el próximo 11 de junio “El lugar del rock”, este centro cultural en Ciudad Satélite, el cual ha sido emblemático en la trayectoria de diversas bandas (muchas continúan vigentes).

, como Caifanes, Café Tacvuba, Maldita Vecindad, Kerigma y La Lupita, entre otras–, así como de quienes conocieron las dos sedes anteriores: la mítica en avenida Insurgentes, colonia Nápoles, y, la segunda, en Canal de Miramontes, la cual cerró hace poco más de 20 años.

 “Rockotitlán no es sólo un venue, es memoria viva de la Ciudad de México. Es el lugar donde miles de rockeros encontraron su identidad, su voz y su casa. La serpiente azteca volvió a abrir los ojos y estamos listos para rugir nuevamente”, comentaron los organizadores.

En un recinto ubicado en Circuito Novelistas 4, cerca de Periférico Norte, se realizan los trabajos finales para develar al público la nueva versión del mítico Rockotitlán, que tendrá actividades de jueves a sábado a partir de su inauguración.

Sobre el espacio, donde podrán realizarse también otras actividades culturales, los directivos subrayan que “no es un antro”, pero sí ofrecerá diversos alimentos y bebidas para quienes quieran llegar a departir desde la tarde en sus instalaciones.

En el día de apertura, el 11 de junio se presentará Kerigma, que, por cierto, fue la misma banda que abrió las puertas de las dos sedes anteriores y en la cual Tony Méndez dejó su huella indeleble; un día después llegará Ritmo Peligroso, con Piro Pendás al frente, y, el sábado, Kenny y Los Eléctricos.

“Rockotitlán nació en 1985 con la idea de ser semillero, y lo fue; ahora con todas las bandas que surgieron de ahí y están consolidadas significa para nosotros un reto y un desafío porque en esa época era otro México, no había Internet, redes y plataformas digitales; era otra manera de pensar y otra juventud; había más bandas y menos espacios”, explicó Juan Carlos Oblea.