Por ahí se dice que se cosecha lo que se siembra, y eso fue justo lo que le sucedió a S7N cuando tomaron, por su cuenta y riesgo, el escenario de la Arena CDMX y dieron uno de los regalos más increíbles a sus mamás el 10 de mayo: abrir el concierto de Megadeth en la capital del país.
La banda californiana estaba de vuelta en suelo azteca con su gira This Was Our Life, y fueron ellos mismos quienes eligieron a S7N para ser los encargados de encender la chispa de la energía del público, que no dudó en entregarse a los mexicanos.
La hora del metal había llegado. El reloj marcó las ocho y media de la noche y las luces del recinto de la alcaldía Azcapotzalco se apagaron para darle paso a un tsunami de metal que arrancó con Insane, el sencillo que lanzaron en 2019.
Mao Kanto en la voz y guitarra; Isra Monroy en guitarra, Lalo Olvera en el bajo y Stu Zepeda en la batería se apoderaron del recinto, tomaron el control absoluto de la situación y la reacción no se hizo esperar: puños al aire y el headbanging se hicieron presentes entre aquellos que disfrutaban de cada acorde.
La banda mexicana, fundada en 2009, no solo desafió y conquistó a los más recalcitrantes fanáticos de Megadeth, sino que también sumó nuevos seguidores gracias a su potencia y rebeldía con temas como Circus, Rage y Faithful to my Demons, rolas que fueron dando forma a la presentación de S7N.