A sus 89 años, el Salón Los Ángeles festejó a lo grande su longevidad y una historia que va de la tradición a la modernidad, con ritmos como el mambo, salsa, cumbia, chachachá, así como de “su majestad” el danzón, entre otros géneros, que resonaron en una noche espectacular.
Al mítico recinto de la colonia Guerrero, considerado la catedral del baile y “una joya arqueológica” –según definió un presentador en el micrófono–, llegaron antes de las 18 horas rumberas y pachucos con sus brillantes y coloridos atavíos para sacar brillo a la duela con sus mejores pasos de baile.
Los demás asistentes, de todas edades, compartieron alegres algunas horas en el legendario lugar que es un referente cultural, turístico y de entretenimiento en la Ciudad de México y en el país.
En un ambiente semioscuro, con vibrantes luces de varios colores, inició el Gran Baile de Aniversario y se escucharon los sonidos –elegantes y cadenciosos– del danzón con Acerina. En la pista, las parejas comenzaron su cometido, sin perder el tiempo. El ambiente cálido y pintoresco prometía horas de diversión y de un ajetreado recorrido por la historia musical afroantillana.
El ambiente quedó prendido para dar paso en el escenario a Los Reyes del Mambo de Richie Cárdenas, que continuó dando brillo a la festiva velada, que siguió con la elegancia de laOrquesta Antillana de Arturo Núñez, mientras que la potencia de la salsa la protagonizó el Grupo Controversia, así como Djiby Diabaté, quien directo desde Costa de Marfil puso un toque especial con su ecléctico sonido.
La expectación también se mantuvo con el sonido tropical de la cumbia andina de Llayras y la pluralidad musical, que es otra característica del lugar, también se hizo presente con la presencia de DJ Robb Bongóentre cada agrupación y a lo largo de la noche.