La crisis internacional a gran escala, desencadenada por la agresión ilegítima y no provocada de Estados Unidos e Israel contra Irán, continúa expandiéndose y agravándose cada día, denunció Rusia en un comunicado que compartió la embajada rusa en México.
“Aumentan la ferocidad y la capacidad destructiva de los ataques, cuyos blancos no son solo instalaciones militares, sino también la infraestructura civil, inclusive, cada vez con más frecuencia, instalaciones nucleares que se encuentran bajo las salvaguardias del Organismo Internacional de Energía Atómica”, escribió en la red social X:
“Los crecientes ataques imprudentes contra la central nuclear de Bushehr que han provocado víctimas mortales suscitan preocupación especial. La sombra de una catástrofe radiológica, aún más devastadora que la de Chernóbil, se cierne sobre la región del Golfo Pérsico y la parte adyacente de Eurasia”, añadió el comunicado.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia condenó que la confrontación armada ya se cobró la vida de miles de personas inocentes, mujeres y niños, e hizo sufrir a la población civil. “Están destruyéndose escuelas, hospitales y el patrimonio cultural mundial. Se lanzan ataques contra las misiones diplomáticas y consulares, lo que contradice los postulados básicos de las relaciones internacionales y constituye una grave violación de las disposiciones de las respectivas Convenciones de Viena”.
Se causó un daño enorme a la seguridad energética y alimentaria global. Están bloqueadas rutas logísticas de importancia vital que funcionaron sin interrupción antes de la aventura criminal de Estados Unidos e Israel. Los mercados están desorganizados, muchos países se ven obligados a racionar el combustible, y los expertos hacen pronósticos desesperanzadores sobre la recesión económica y el aumento de la inflación en las economías vulnerables.
El organismo instó de nuevo a cesar inmediatamente las hostilidades y aplaudieron los esfuerzos de varios Estados, incluidos Pakistán, Turquía y China, para reducir la tensión en torno a Irán con el fin de iniciar un diálogo sobre una normalización duradera y sostenible de la situación en Medio Oriente.