El Senado de la República aprobó por unanimidad la reforma constitucional para establecer en México, en manera gradual, la semana laboral de 40 horas; durante más de un siglo la jornada laboral se mantuvo en 48 horas a la semana.
La minuta de la reforma que incluye a la Ley Federal del Trabajo fue turnada por el Senado a la Cámara de Diputados, para su análisis, discusión y en su caso aprobación.
La reforma fue avalada con 121 votos a favor y cero en contra, pero confrontó a Morena con la oposición, ya que a pesar de su aval a la iniciativa, panistas y priístas criticaron esa modificación al Artículo 123 Constitucional, e insistieron en que se establezca de inmediato la reducción de la jornada de trabajo.