Con el fin de garantizar el acceso efectivo a la alimentación de las personas del sector rural, el Pleno del Senado de la República aprobó un proyecto para reformar el artículo 178 de la Ley de Desarrollo Rural Sustentable.
Se trata, destaca el dictamen, de grupos vulnerables y menos favorecidos, que se encuentran mayormente en una situación de inseguridad y pobreza alimentaria.
Con esta modificación, aprobada por 102 votos, “el Estado establecerá las medidas para procurar el abasto de alimentos y productos básicos y estratégicos a la población, promoviendo su acceso a los grupos sociales en situación de vulnerabilidad y dando prioridad a la producción nacional”.
El dictamen, que fue enviado a la Cámara de Diputados, refiere que el Programa Institucional 2020-2024 de Seguridad Alimentaria reconoce que aún existen brechas de desarrollo entre las áreas urbanas y rurales, así como rezagos de los mercados laborales rurales con respecto a los urbanos, lo que trae como consecuencia un nivel de pobreza rural mucho más elevado.
Añade que la incidencia de la pobreza es mayor entre las personas que viven en áreas rurales, niños, adolescentes, jóvenes, indígenas, mujeres en edad de trabajar, personas con niveles educacionales más bajos y aquellas cuyas necesidades básicas no se cumplen.
La presidenta de la Comisión de Desarrollo Rural, Mely Romero Celis, señaló que la reforma busca que los grupos vulnerables del sector rural tengan garantizado su derecho a la alimentación, pues si bien se registran avances, todavía hay 18.8 millones de personas que carecen de alimentación nutritiva y de calidad.
El presidente de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, afirmó que la alimentación es un derecho fundamental de toda persona.
Por su parte, el senador Pablo Ángulo Briceño, del PRI, sostuvo que es prioritario otorgar una alimentación en condiciones de dignidad e igualdad a la gente del sector rural ya que, de no hacerlo, no se les podrá asegurar otros derechos.
La senadora Juanita Guerra Mena, del PVEM, sostuvo que es paradójico que las familias, mujeres, niñas, niños, adolescentes y adultos mayores que trabajan en el campo mexicano, formen parte de los grupos vulnerables que enfrentan mayores carencias en el acceso a una nutrición adecuada.