El Senado aprobó la reforma Constitucional que elimina las pensiones millonarias que perciben ex funcionarios de empresas paraestatales, banca de desarrollo y otros organismos públicos, ya no podrán ser mayores al 50% de la remuneración “de la presidenta de la Repùblica.
Con 116 votos de senadores de todas las fuerzas políticas se avaló esa reforma, por la que en adelante, las «pensiones doradas» como la del ex subdirector de Luz y Fuerza del Centro, que percibe más de un millón de pesos al mes, en cuanto se promulguen las nuevas disposiciones, quedarán en 70 mil pesos.
Aunque los grupos del PAN, MC y PRI votaron a favor de la reforma, que pone límite a las pensiones en las entidades públicas, como Pemex, CFE, Nafinsa, entre otros, dijeron que es una reforma incompleta, ya que no incluyó las pensiones de los altos mandos de las fuerzas armadas, de toda la administración pública federal, ni de los ministros en retiro de la Suprema Corte.
Pese al voto a favor, pusieron también en duda que no opere la retroactividad y en el caso de las senadoras Carolina Viggiano, del PRI, y Alejandra Barrales, de MC, salieron en defensa de los ex funcionarios que perciben pensiones millonarias.
Sin embargo, los presidentes de las comisiones de Puntos Constitucionales, Oscar Cantón Zetina y de Estudios Legislativos, Enrique Inzunza, dejaron claro que por tratarse de una modificación a la Carta Magna, no opera el principio de irretroactividad, y hay jurisprudencia de la Suprema Corte que permite cambiar la temporalidad de alguna disposición, sobre todo cuando se trata de recursos públicos.