El Ejército Mexicano y la Guardia Nacional reforzaron la seguridad en el Centro de Alto Rendimiento de la Federación Mexicana de Futbol, para la ceremonia de abanderamiento de la selección nacional rumbo a la Copa del Mundo, por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El director técnico Javier Aguirre, designó al portero Guillermo Ochoa como abanderado de la delegación, quienes escucharon el mensaje de la presidenta Sheinbaum detrás de la cancha de entrenamiento, donde el Tri tuvo su segunda sesión abierta a los medios de comunicación.
“Encomiendo a su patriotismo esta bandera, que simboliza su independencia, el honor, las instituciones, nuestro pueblo y la integridad de su territorio. ¿Protestan honrarla y defenderla con lealtad y constancia?”, pronunció Sheinbaum Pardo.
“Sí, protesto”, respondieron al mismo tiempo los elementos nacionales.
La presidenta cerró la ceremonia, de cerca de 10 minutos, con palabras que despertaron la emoción de los más jóvenes, entre ellos el mediocampista Gilberto Mora, Obed Vargas y Brian Gutiérrez, ataviados de traje y corbata como el resto de sus compañeros.
“Al concederles el honor de ponerla en sus manos, la patria confía en que como buenos y leales mexicanos sabrán cumplir con su protesta, por el bien del pueblo y por el bien de la nación.
Que su ejemplo inspire a millones de mexicanas y mexicanos a creer en la fuerza del deporte y en el poder de sus sueños. Les deseamos el mayor de los éxitos. Que viva la selección”, concluyó.
Como parte de la ceremonia, el combinado nacional y los asistentes entonaron el Himno Nacional y exclamaron el “¡Viva México!” de despedida.