En respuesta a las acusaciones de Estados Unidos al gobernador de Sinaloa, Rubèn Rocha, y 9 políticos mexicanos, por nexos con el Cártel de Sinaloa, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo: “si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones es político”.
Dijo que de haber elementos que infieran la responsabilidad de los acusados no se protegerá a nadie; sin embargo, de comprobarse que se trata de un tema “político”, la mandataria subrayó que no se permitirá la injerencia de Estados UNidos en las decisiones nacionales.
“Debe quedar sumamente claro: Bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero en las decisiones que le competen exclusivamente al pueblo de México. Verdad, justicia y defensa de la soberanía.
Claudia Sheinbaum abrió la conferencia mañanera con la lectura de su posición sobre el caso, donde sostuvo que será la Fiscalía General de la República, quien determine, conforme a las leyes nacionales, si existen elementos para aprehender y extraditar a los imputados, como lo solicitó Washington.
“Nosotros no vamos a proteger a nadie, y lo hemos demostrado… (pero) si esas pruebas no están, la pregunta es: ¿Cuál es la motivación?”. Llamó la atención de que el único elemento que dio a conocer el Departamento de Justicia de EU, son imágenes de supuestos pagos de sobornos escritos a mano en una hoja de papel. “Me llama la atención, pero que la fiscalía determine”.
“Como presidenta de la República, mi posición ante estos hechos es verdad, justicia y defensa de la soberanía. Si la FGR recibe pruebas contundentes e irrefutables, conforme a la legislación mexicana, o en su propia investigación encuentra elementos constitutivos de un delito, deberá proceder conforme a derecho bajo nuestra jurisdicción (…)
Sin embargo, mencionó que si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones por parte del Departamento de Justicia es político”.