Seleccionar página

La solidaridad de mexicanos y de la comunidad venezolana radicada en el país se expresó en la Embajada de Venezuela; acuden con víveres, medicinas y artículos de primera necesidad para apoyar a damnificados por los terremotos en la región centro-norte del país sudamericano.

En el centro de acopio de la sede diplomática en México, estuvo presente la embajadora de Venezuela, Stella Lugo, quien recibió personalmente los donativos.

Visiblemente conmovida, expresó sentirse triste por la tragedia que enfrenta su país y agradeció las muestras de solidaridad, al tiempo que hizo un llamado a continuar apoyando a los damnificados.

Al lugar acudió Jesús Alejandro Cabrera Millán, venezolano residente en México, quien señaló que la tragedia también golpeó a su familia.

«Por parte de mi mamá, un hermano de ella perdió a tres familiares, tres primas”. Además, otro familiar prácticamente perdió la vida la esposa y sus hijos», relató.

En entrevista, dijo que su madre permanece preocupada debido a que los sismos no han cesado desde el 24 de junio pasado.

«Desde que comenzó el terremoto no ha habido calma. Hasta hoy siguen las réplicas y la angustia. La gente vive con miedo porque no sabe si volverá a temblar más fuerte», expresó.

El venezolano indicó que mantiene comunicación con familiares que viven en estado de La Guaira –donde decenas de edificios colapsaron y fue declarado zona de desastre– aunque las fallas en el suministro eléctrico y de internet han dificultado el contacto.

«Tengo familia en La Guaira. Poco a poco se han ido reportando porque no hay energía eléctrica. He estado esperando con mucha angustia que se comuniquen uno por uno, conforme les regresa el internet o la luz», comentó. 

Carolina Ceballos Polanco, de nacionalidad mexicana, también acudió a entregar ayuda destinada a la población afectada y expresó su tristeza por la situación que atraviesan los afectados en Venezuela, especialmente por el impacto que la tragedia ha tenido en niñas, niños y personas adultas mayores.

Señaló que las imágenes de la emergencia le recordaron el terremoto en México de 2017, que tuvo su epicentro en Morelos, estado de donde es originario su esposo y en el que familiares y amigos cercanos resultaron afectados.

«Pensar en que nosotros ya vivimos algo así, me hace imaginar lo que ellos están pasando en este momento», externó.