Se suponía que iba a ser una noche llena de glamour en un salón de baile donde estaba Donald Trump, pero el ambiente se vio truncado por unos disparos que hicieron que los invitados se tiraran al piso y que el presidente estadounidense fuera evacuado por el personal de seguridad.
Trump estaba sentado en la tribuna durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca —era la primera vez que asistía como presidente— cuando unos fuertes estruendos interrumpieron la celebración y provocaron que él y otras personas en el escenario levantaran la vista alarmados.
Momentos después de lo que parecían disparos, se escucharon gritos de “¡No se levanten!” y “¡Al suelo!”, mientras los invitados, entre ellos corresponsales, funcionarios de la administración Trump y su esposa Melania Trump se ponían a salvo.
Agentes de seguridad empujaron al suelo a miembros del gabinete, entre ellos el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr. y el secretario del Interior Doug Burgum.
En medio del caos, el presidente fue rápidamente rodeado por personal del Servicio Secreto, con las armas desenfundadas, e inmediatamente lo sacaron del escenario y lo llevaron a través de una cortina trasera mientras la multitud se agachaba en estado de shock.
La música se detuvo y los asistentes vestidos con trajes de gala y esmoquins se quedaron en silencio mientras los agentes se agolpaban alrededor de las mesas y sobre los invitados en el suelo del enorme salón de baile del hotel Hilton en Washington, el mismo donde el presidente Ronald Reagan sobrevivió a un intento de asesinato 45 años antes.
Trump describe al atacante como “muy malvado” tras tiroteo en cena de corresponsales.