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Desde antes de que empezara el concierto en CDMX, ya se sabía que la noche iba a ser larga, pues en los alrededores del Palacio de los Deportes había filas, camisetas de Chivas con la frase «Baby Miko», jerseys de la Selección Mexicana, paliacates y hasta ropa interior con frases de las canciones de Young Miko.

La mayoría eran mujeres jóvenes, aunque también había una fuerte presencia de la comunidad LGBTQ+. Entre quienes llegaban al recinto se respiraba esa mezcla de emoción y ganas de fiesta que suele aparecer cuando el público lleva meses esperando ver a su artista favorito.

Adentro, el Palacio de los Deportes estaba prácticamente listo para convertirse en el hotel imaginario de Young Miko. El escenario del Late Checkout Tour tenía grandes pantallas y una pasarela que se extendía hacia el público. La idea era sencilla, que nadie sintiera a la cantante demasiado lejos.

Antes de que apareciera, un enorme alacrán negro ocupó la pantalla principal. Poco a poco comenzó a cambiar de color hasta quedar completamente blanco. Era la cuenta regresiva. Cuando terminó la transformación, los gritos del público dejaron claro que ya no había vuelta atrás.

Young Miko salió al escenario y de inmediato tomó el control del lugar. El concierto arrancó con «El Intro» e «INTRO», para después pasar por «What’s Your Vibe», «El Hittz», «Moteles» y «Meioni».

Los mikosexuales no tardaron en hacer lo suyo. Desde las primeras canciones comenzaron los brincos, los gritos y el perreo. El Palacio se convirtió por momentos en un enorme antro, pero con miles de personas cantando.

La gira tiene como punto de partida att., el segundo álbum de estudio de la puertorriqueña. Muchas de esas canciones nacieron durante sus viajes, en habitaciones de hotel y en medio de una vida que pasa buena parte del año entre aviones, conciertos y ciudades distintas. De ahí también viene el nombre de Late Checkout.

La producción acompaña esa idea y, al mismo tiempo, marca un nuevo momento para la artista, que pasó de presentarse en recintos más pequeños y festivales a encabezar arenas alrededor del mundo. La gira contempla 31 fechas en 11 países, con paradas en Europa y Estados Unidos.

En México, esa escala se sintió desde las primeras filas. Con «Likey Likey», «No Debo», «Algo Casual», «Ojalá» y «Sin Pausa», el público se olvidó por completo de que estaba sentado en el Palacio de los Deportes y convirtió el lugar en una pista de baile.

Y justo durante «Sin Pausa» llegó uno de los momentos que más gritos provocó. Young Miko se acercó a una fan y le bailó de manera muy sensual, jugando con la canción y con la reacción del público. Los gritos no se hicieron esperar y, durante unos segundos, buena parte de la atención estuvo puesta en ese encuentro entre la cantante y su seguidora.