La Corte Suprema ordenó la captura del expresidente y senador Álvaro Uribe dentro del proceso que le sigue por fraude y por manipulación de testigos contra un opositor.
La privación de mi libertad me causa profunda tristeza por mi señora, por mi familia y por los colombianos que todavía creen que algo bueno he hecho por la Patria”, escribió Uribe en su cuenta de Twitter.
Medios del país sudamericano reportaron que Uribe cumplirá arresto domiciliario preventivo y podría enfrentar una pena de entre seis y ocho años.
El caso fue analizado a puerta cerrada por los altos magistrados que investigan al jefe del partido en el poder y mentor del presidente Iván Duque.
Uribe está bajo investigación como parte de un proceso que se remonta a una discusión parlamentaria.
El senador izquierdista Iván Cepeda acusó al hermano del expresidente, Santiago Uribe, de ser partícipe de la creación de movimientos antisubversivos en los años 90.
En 2012 presentó una denuncia contra el Cepeda por un supuesto complot judicial que estaba preparando en su contra, apoyado en testimonios falsos, sobornos y fraude.
No hay personas que en Colombia estén por encima de la justicia y de la ley por muy poderosas e influyentes que sean”, declaró Cepeda, uno de los mayores rivales políticos del uribismo en el país.
Además de este expediente, el exmandatario está vinculado a otras investigaciones penales.
Álvaro Uribe está señalado de presuntos vínculos con los grupos de ultraderecha que enfrentaron clandestinamente a las organizaciones guerrilleras durante el conflicto colombiano.
Asimismo, bajo el gobierno del mandatario derechista también estalló el peor escándalo que ha implicado a las Fuerzas Militares, el de la ejecución de cientos de civiles que fueron presentados como rebeldes caídos en combate.
Ahora el político que gobernó Colombia entre 2002 y 2010 deberá esperar, detenido de manera preventiva, su eventual llamado a juicio por parte de la Corte Suprema, que lo juzga en su calidad de legislador.
Sus seguidores van a cuestionar a la Corte y a presentar a Álvaro Uribe como una víctima de una persecución. Probablemente se exacerbe la polarización”, comentó Felipe Botero, politólogo de la Universidad de los Andes.