Una vez que concluyan las elecciones para renovar seis gubernaturas (Tamaulipas, Durango, Oaxaca, Aguascalientes, Quintana Roo e Hidalgo) la Cámara de Diputados iniciará el trabajo legislativo para abordar el tema de la reforma político-electoral que, entre otros puntos, busca reducir de 500 a 300 los diputados federales y de 128 a 96 los senadores. Además, los consejeros del INE y los magistrados electorales serán nombrados por el voto ciudadana, se reducirá en al menos 40 por ciento el financiamiento público a partidos y desaparecerán los consejos estatales electorales, entre otros.
La Comisión de Reforma Política-Electoral, que preside la diputada Graciela Sánchez Ortiz (Morena), informó que se han recibido diversas iniciativas constitucionales de gran calado, del Ejecutivo Federal y de los grupos parlamentarios del PT y del PAN. Detalló que la Comisión contribuirá al debate, sin interferir con las actividades que se abordarán en la Junta de Coordinación Política relativas a un posible parlamento abierto.
Mencionó que se busca promover la participación de las y los jóvenes en la discusión legislativa, por lo que se prevé la realización de un parlamento juvenil digital, cuya convocatoria sería en las primeras semanas de junio. El diputado Jaime Bueno Zertuche (PRI) destacó la importancia de la participación de las y los jóvenes en el debate en materia electoral; sin embargo, cuestionó por qué no abrir la convocatoria para cualquier grupo de edad.
El diputado del PRI, Javier Casique Zárate, indicó que ante la próxima reforma político-electoral se debe establecer un acuerdo común y con ello evitar que no sea producto de una sola voz y una visión; por ello, anunció que su bancada tiene lista una propuesta que busca impulsar una democracia más representativa, ciudadana y menos costosa e invitó a convocar a un parlamento abierto, a fin de conocer la opinión de especialistas y académicos de los temas esenciales que den pie a una reforma progresista y de avanzada para la democracia.
La diputada Simey Olvera Bautista (Morena) consideró que la reforma electoral tiene el propósito de consolidar la democracia, pero sin mantener un aparato burocrático costoso.