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Por Felipe Barrera Jaramillo

Ciudad de México.- El pleito oculto que desde hace más de un año sostienen Martí Batres y Ricardo Monreal,  floreció con la elección del nuevo presidente del Senado para el segundo año de la Legislatura; la tabasqueña Mónica Fernández Balboa ganó por diferencia de cuatro votos e impidió la reelección de Martí, quien afirmó que hubo trampa.

Martí Batres (actual presidente de la Mesa Directiva) y Ricardo Monreal (coordinador de los senadores de Morena) tienen viejas rencillas por el celo político que provoca la cercanía de ambos con el presidente López Obrador y aún cuando siempre negaron sus diferencias, este lunes el apoyo de Monreal a Mónica Fernández recrudeció el pleito y dividió a la bancada de Morena.

En conferencia, Martí Batres dijo de Monreal, en lugar de fungir como coordinador de toda la bancada, se convirtió en el jefe de una facción: “Con la fuerza política y administrativa que le da su cargo  (Presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado) me persiguió y me combatió durante meses, dándome trato de enemigo en una batalla que ni siquiera ha dado en contra de nuestros adversarios políticos”, aseguró.

Martí Batres califico también de “acomplejado político” porque dondequiera que él está, el zacatecano no figura y eso los frustra y lo llena de odio hacia su persona.

El aún presidente del Senado afirmó que no acepta los resultados por las trampas de cometidas por Ricardo Monreal  y adelantó que estudiará si hay elementos jurídicos para hacer una impugnación: “Voy a hacer el análisis jurídico y político” para actuar en consecuencia; yo voy a seguir en Morena y voy a apoyar la agenda de transformación de Morena”, remató..