La violencia registrada en las últimas 72 horas en Sinaloa se debería a la cacería que el grupo de los “Damasos”, liderado por Dámaso López (alias el Lic. Damaso) emprendió contra los hijos de Joaquín Guzmán Loera “El Chapo” y su socio Ismael “El Mayo” Zambada.
De manera extraoficial se difundió en medios locales de Sinaloa, que la balacera en Villa Juárez que dejó como saldo cinco muertos, se desató en una persecución de Damasos contra Chapos.
Marco Antonio Higuera Gómez, encargado del despacho de la Procuraduría General de Justicia del Estado, reconoció que hay dos grupos delincuenciales con intereses antagónicos, de los cuales se demostró capacidad y fuerza en las redes sociales, que exhibieron el ataque con un fusil calibre 50.
“Pero la coordinación que existe y las acciones institucionales donde participan autoridades federales, hay capacidad de reaccionar y de actuar con grupos delincuenciales. Hay fortaleza del estado”; añadió.
Hay versiones de que los hijos de El Chapo están heridos, según ellos mismos acusaron en una carta enviada y exhibida en Twitter.
Los hijos de Guzmán Loera, recién extraditado a Estados Unidos, han sido víctimas de otros grupos rivales de la delincuencia organizada, como el caso del secuestro de agosto de 2016, en el bar La Leche de Puerto Vallarta.