En su primer discurso de año nuevo como canciller alemán, el socialdemócrata Olaf Schoz expresó el viernes su apoyo a Ucrania e insistió sobre la «inviolabilidad» de las fronteras europeas entre los temores de una posible invasión rusa. «En lo que concierna a Ucrania, se nos presentan nuevos desafíos. La inviolabilidad de las fronteras es un bien precioso y no negociable», dijo el nuevo canciller.
Una advertencia tan clara hacia otro país es poco habitual en este tipo de discursos de fin de año, tradicionalmente dedicadas a cuestiones internas. Desde el comienzo, su nuevo ejecutivo de coalición con ecologistas y liberales dejó clara una postura más firme para los gobiernos de Rusia y China, ante las que su predecesora Angela Merkel había optado por una relación más pragmática, priorizando los intereses comerciales.
Las tensiones en la frontera ruso-ucraniana, donde se han desplegado miles de hombres en las últimas semanas, fueron este jueves protagonistas de una conversación telefónica entre los presidentes ruso Vladimir Putin y estadunidense, Joe Biden. Scholz aseguró que la «cooperación transatlántica» era «indispensable para la seguridad en Europa», pero sobre todo abogó por una mayor «cooperación internacional» y una «Europa más soberana y fuerte».