La fracción parlamentaria del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la Cámara de Diputados, hizo un llamado al Senado de la República a rechazar la Ley de Seguridad Interior aprobada este jueves 30 de noviembre en San Lázaro.
El coordinador de proceso legislativo de la bancada del Sol Azteca, Omar Ortega, señaló que si los senadores convalidan la decisión “impuesta” por la mayoría en la Cámara, condenarán a los ciudadanos a la violencia de la delincuencia organizada y a la violación de los derechos humanos por parte de las Fuerzas Federales y las Fuerzas Armadas.
Ortega Álvarez pidió a los colegisladores corregir el error cometido por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y las bancadas aliadas, de legalizar la estancia de las Fuerzas Armadas en las calles, a fin de realizar tareas que corresponden a las autoridades civiles.
El congresista reiteró que la norma viola el artículo 21 constitucional, el cual establece que son la Federación y los gobiernos estatales y municipales los que deben ocuparse de la seguridad pública, no los militares.
Reclamó que se haya optado por la Ley de Seguridad Interior, en lugar de avanzar en el Mando Mixto policial, cuyo propósito es fortalecer las corporaciones policiacas locales y estatales.
Advirtió que la Ley es un pretexto del Gobierno Federal para mantener a los elementos militares en las calles, los cuales actuarán conforme a protocolos poco claros y que no garantizan el respeto a los derechos humanos.
“Si además no se derogan los artículos 6 y 7, estaríamos reconociendo que estamos en un Estado fallido y necesitamos al ejército en las calles sin regulación alguna, o con regulaciones a modo que cobijan en la impunidad a algunos malos elementos castrenses”, alertó.
Recordó que durante la presente administración, se han interpuesto más de dos mil 500 quejas contra la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena); aunado a que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNHD) ha emitido 125 recomendaciones por actuación irregular de elementos militares.
Destacó que la Ley en cuestión establece que se podrá echar mano de las Fuerzas Federales y las Fuerzas Armadas, sin necesidad de que se emita la Declaratoria de Protección a la Seguridad Interior; misma que podría ser prorrogada o modificada si el Presidente lo autoriza.
Añadió que la norma también autoriza a la milicia a realizar tareas de “inteligencia” para obtener información y así, actuar contra las amenazas a la seguridad interior, lo que podría dar paso a tareas de espionaje
“Deberíamos haber discutido la profesionalización y coordinación de nuestros cuerpos policiacos y el simultáneo retiro de las fuerzas armadas de las operaciones de seguridad pública, así como la autonomía de la Fiscalía General de la República y la garantía para ésta de tener capacidad de investigar delitos y violaciones a Derechos Humanos. Sin embargo, estamos hoy afirmando que tenemos un Estado fallido y que la delincuencia organizada y política, ha ganado. El Senado no debe permitir semejante cosa”, demandó.