Con el propósito de conocer la situación de las investigaciones, el desarrollo de fármacos para el combate al Covid-19, así como de los medicamentos paliativos, la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación, que preside la diputada María Marivel Solís Barrera (Morena), llevó a cabo el encuentro virtual con la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF).
La diputada Solís Barrera indicó que México, como el resto del mundo que enfrenta la actual pandemia, aún desconoce muchas cosas sobre el Covid-19; por ello, se ha organizado este encuentro con las industrias que aglutinan una parte de los laboratorios más reconocidos del orbe.
“Qué hace la industria para atender la crisis, es la pregunta central del encuentro, el que nos permitirá conocer la situación, el avance en la investigación que implica el desarrollo de vacunas y el impacto en la pandemia”, expresó.
El diputado Sergio Mayer Bretón (Morena) explicó que esta reunión tiene como finalidad dialogar sobre el papel de la ciencia en la atención de la pandemia, el desarrollo de vacunas, así como logros y retos de la industria farmacéutica para atender la demanda global, entre otros.
“Será en beneficio de nuestro trabajo y de la sociedad. Es un compromiso con México y con los temas en materia de ciencia y tecnología”.
Prioritario, fortalecer la colaboración público-privado
Fernando Fon, director médico y de Asuntos Regulatorios de la AMIIF, afirmó que para enfrentar los estragos de la pandemia es prioritario fortalecer la colaboración público-privada en los ámbitos local e internacional, con la gran expectativa y el reto de vencer la enfermedad y que las economías entren a una etapa de recuperación y progreso.
Así se ha hecho en la búsqueda solidaria de las vacunas, en tiempo récord, sin sacrificar el rigor metodológico que han recibido las doce autorizadas de emergencia, donde la farmacovigilancia está altamente normada a fin de dar seguridad a los pacientes, añadió.
Subrayó que las vacunas son seguras y eficaces; cumplen con los estándares de seguridad para minimizar los riesgos, mediante la capacitación del personal médico e información a la población.
El reto, dijo, es producir miles de millones de dosis de vacunas que se requieren, que implican igual número de insumos en su elaboración a gran escala y basándose en alianzas estratégicas para su traslado internacional a bajas temperaturas. Otro desafío es que a nivel global esta enfermedad esté controlada y, en lo posible, retomar las actividades económicas y sociales.
México cuenta con cinco vacunas. El objetivo es que el 95 por ciento de la población, mayor de 16 años, debe recibir alguna de ellas. Se diseñan los protocolos que obtengan la información necesaria en población pediátrica.
Aseguró que en el país tenemos científicos de primer nivel con todo el potencial; pueden participar y aportar propuestas que coadyuven a solucionar la pandemia y prever nuevas enfermedades en el futuro.
No obstante, insistió, “necesitamos fortalecer la vinculación con el sector industrial, autoridades sanitarias, academia y los inversionistas, cuya participación es indispensable”.
La investigación clínica no se detuvo, se reportan 3 mil 922 estudios clínicos relacionados con el virus, 89 de ellos en nuestro país. Prosigue la actividad científica mundial sobre el uso de diversas alternativas y medicamentos, como el plasma para combatir la enfermedad, apuntó.
Refirió que la ciencia y el conocimiento tienden a avanzar más rápido que la legislación y la regulación, por lo que es prioritario cerrar esa brecha lo antes posible, porque regular puede convertirse en un freno y lastre.
Por ello, resaltó que es necesario trabajar de forma conjunta involucrando a la academia, expertos regulatorios y sanitarios, al sector farmacéutico y a los legisladores, a fin de buscar la regulación que permita la llegada de nuevos tratamientos médicos, como las terapias celular y génica, así como la ingeniería de tejidos que están salvando vidas en otros países.
Destacó que la protección y bienestar de los pacientes son el centro de la investigación científica vinculada a la salud para encontrar nuevas alternativas farmacéuticas, con el propósito de integrar la información científica y autorización de fármacos que aseguren la calidad de los insumos.
La seguridad, ética y calidad son los requisitos vitales que se realizan en la investigación, así como en las buenas prácticas clínicas, de fabricación, de laboratorio, almacenaje y traslado. Destacó que el análisis sistematizado de datos científicos se realiza mediante modelos de algoritmos.