El 3 de noviembre el presidente López Obrador envió una iniciativa de reforma a la Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia Administrativa a la Cámara de Diputados. A través de un comunicado, la bancada señaló que con dicha reforma quedó evidenciada su intención de tomar el control de dicho tribunal, pues se observa que es un traje a la medida para nombrar como presidente del Tribunal a la magistrada Natalia Téllez al quitarle el impedimento a los magistrados de la Tercera Sección para ser nombrados presidentes del Tribunal, ya que dicha reforma establece en el sexto transitorio:
“En el supuesto que las y los magistrados de la Sección Tercera participen por primera vez en la elección para ocupar la titularidad de la Presidencia, la postulación se realizará por única ocasión, por orden de prelación conforme a los criterios de antigüedad y equidad de género”.
Actualmente, la Tercera Sección funciona sólo con dos de tres magistrados, porque el presidente López Obrador se ha negado a enviar los nombramientos al Senado de la República, no nada más del candidato faltante en la Tercera Sección, sino más de 80 vacantes que tiene actualmente el Tribunal, en un total desprecio por las instituciones para inmovilizarlas o controlarlas.
En este caso, la magistrada Natalia Téllez, quien fue avalada por el Senado el 29 de abril de 2021 y el magistrado Julio Ángel Sabines, nombrado el 30 de junio de 2021, con el transitorio en mención la persona de mayor antigüedad y atendiendo a la equidad de género, siendo la única mujer, es precisamente Natalia Téllez cercana a Raquel Buenrostro, actual secretaria de Economía en el gabinete de presidente López Obrador.
Los diputados de Morena y aliados comenzaron a presionar esta semana para la elaboración del dictamen de la reforma lo más pronto posible; la urgencia es porque el próximo 2 de enero se elegirá a quien presidirá el Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA).
La reforma del Ejecutivo Federal es inoportuna, dada la proximidad del proceso de elección del presidente del Tribunal.
Además, plantea una reforma estructural que implica cambios trascendentales en la estructura y funcionamiento del Tribunal que debió haberse analizado a detalle, sin premuras ni presiones.
Diputados integrantes de las Comisiones de Justicia, y de Transparencia y Anticorrupción de los diversos grupos parlamentarios realizaron observaciones a la iniciativa del Ejecutivo Federal con la finalidad de que las mismas fueran tomadas en consideración en la elaboración del dictamen, para que éste fuera perfeccionado y que no estuviera dirigido a una persona en particular.
El dictamen se construyó tomando en consideración a las diversas fuerzas políticas y se lograron consensuar cambios a la iniciativa original del Ejecutivo Federal entre las que destacan:
La eliminación de la dedicatoria de la ley (traje a la medida) en virtud de eliminarse el quinto y sexto transitorio.
Retirar las causales de remoción subjetivas.
Proteger la facultad de ratificación y verificación de idoneidad por parte de las comisiones del Senado de la República.