Con la entrada en vigor del régimen de excepción las autoridades salvadoreñas han logrado detener a 900 cabecillas de células, y a 10 de 15 miembros del mando general de la Mara Salvatrucha, con lo que suman 60 mil pandilleros detenidos en el régimen de excepción del presidente Nayib Bukele.
Entre los detenidos hay más de 400 presuntos pandilleros arrestados luego de que miles de militares y militares cercaron el 3 de diciembre la ciudad de Soyapango, en la periferia de San Salvador, explicó al mismo canal el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro.
Los detenidos estaban «formando empresas criminales que tenían como objetivo cooptar al Estado» y realizaban una «infinidad de actividades criminales», según el fiscal. «Estas personas (los pandilleros) en realidad son enemigas del Estado, estas personas por más (…) que nosotros intentemos no las vamos a rehabilitar, su modus de vida es la delincuencia», advirtió Delgado.
Casi nueve meses después de entrar en vigor el régimen de excepción, según Villatoro, las autoridades han logrado detener a 900 cabecillas de «clicas» (células), y a 10 de 15 miembros del mando general de la Mara Salvatrucha, responsable de las decisiones de la pandilla y conocido como Ranfla Nacional.
Las autoridades sospechan que los otros cinco mandos de la MS-13 están fuera del país.
Una encuesta del diario La Prensa Gráfica reveló el lunes que el 87,8% de los salvadoreños aprueba la gestión del presidente, y destacó que la «punta de popularidad» es por el trabajo en materia de seguridad. La Dirección de Centros Penales construye una gigantesca cárcel para albergar a 40 mil pandilleros en una zona rural de Tecoluca, en el centro del país, que debe estar operativa a inicios de 2023.