La embajada de Estados Unidos en Bagdad ha decidido retirar a una parte de su personal por motivos de seguridad, tras una serie de ataques con cohetes en los últimos meses contra intereses estadounidenses en el país, anunciaron las autoridades iraquíes a la AFP.
Es una retirada menor basada en preocupaciones de seguridad por parte de los estadounidenses, es posible que regresen, es solo una medida de precaución», declaró una fuente iraquí que pidió el anonimato. «Nos habían informado de ello y los principales diplomáticos, incluido el embajador, se quedan. No hay ruptura diplomática», agregó.
Según otro funcionario iraquí, esta retirada parcial tiene como objetivo «minimizar los riesgos». No ha especificado cuántos diplomáticos estadounidenses se van, de los cientos presentes en el país.
El Departamento de Estado se negó a hacer comentarios y recordó que la seguridad de los representantes estadounidenses, y de sus ciudadanos e instalaciones «sigue siendo su principal prioridad». Precisó que el embajador Matthew Tueller sigue en Bagdad.
Personal e intereses de Estados Unidos han sido blanco de ataques con cohetes y de bombas en carreteras. Washington culpa de ello a grupos proiraníes y en represalia bombardeó dos veces a uno de ellos, Kataeb Hezbolá. Como los ataques continuaban, Estados Unidos dio un ultimátum a Bagdad, amenazando con cerrar su embajada.