Los gobiernos de México y Estados Unidos trabajan conjuntamente con los gobiernos de Centroamérica para delinear una estrategia para que los niños migrantes que fueron retenidos por autoridades migratorias estadounidenses se reintegren con sus padres; las negociaciones van por buen camino y se espera que en el corto plazo los menores migrantes se reintegren con su familia en pleno respeto de sus derechos humanos.
Reconoció que las niñas, niños y adolescentes migrantes no acompañados que cruzan por territorio nacional constituyen un grupo altamente vulnerable por lo que “es la obligación moral y legal del Estado mexicano velar por su seguridad y garantizar su bienestar”.
A través de una tarjeta informativa, emitida de forma conjunta por las secretarías de Relaciones Exteriores y Gobernación, destacó que cuando se conoce de casos de niñas, niños y adolescentes en situación de migración, acompañados o no, el Instituto Nacional de Migración los canaliza a los Sistemas del DIF Municipal, Estatal o Federal, y al mismo tiempo notifica a las Procuradurías de Protección (Municipal, Estatal o Federal), a fin de proteger el interés superior de estas personas, observando, si es el caso, el principio de unidad familiar.
En este sentido, señaló que el referido proceso jurídico no sólo garantiza que la decisión sobre la situación migratoria del menor partirá del interés superior del mismo, sino que también permite que dicha población ya no esté expuesta o en peligro.
La comunicación del Gobierno mexicano ocurre unos días después de que la Administración de Joe Biden diera a conocer que utilizará recursos de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) para atender la llegada de niños migrantes no acompañados desde la frontera con nuestro país.