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A través de un exhorto la Comisión Permanente del Congreso de la Unión exhortó a la Comisión Federal de Electricidad evitar la suspensión y, en su caso, reestablecer el suministro de energía eléctrica por falta de pago a usuarios de servicio doméstico, a las micro, pequeñas y medianas empresas.  

También requirió a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y a la CFE que, de manera coordinada, analicen la posibilidad de establecer una estrategia para la puesta en marcha de mecanismos de diferimiento de pago y adeudos por el suministro de energía eléctrica de dichos usuarios. 

Lo anterior, durante y hasta siete días naturales  que concluya la vigencia del “Acuerdo por el que se declara como emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor, a la epidemia de enfermedad generada por el virus SARS-CoV2 (COVID-19)”, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 30 de marzo de 2020 o, en su caso, hasta siete días naturales posteriores a que la autoridad competente dé por terminada la declaratoria de emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor generada por el virus mencionado.  

La Comisión Permanente pidió también llevar a cabo reuniones estatales en las que participen legisladores federales, autoridades locales y municipales, así como representantes de la sociedad civil, con el propósito de analizar y encontrar alternativas y soluciones a los adeudos en hogares, clínicas, hospitales, comercios, empresas y productores del campo.

En el dictamen se expone que derivado del Acuerdo por el que declara la emergencia sanitaria, la población ha respetado la indicación de quedarse en su hogar, con lo que se modificaron sus hábitos de consumo de energía eléctrica, se incrementó la demanda y como consecuencia, se excedió el límite de la tarifa eléctrica, provocando la reclasificación a la Tarifa DAC y, por consiguiente, incrementando su facturación y presentando el riesgo de incurrir en adeudos por falta de pago. 

Por el PAN, la senadora Indira de Jesús Rosales San Román destacó que, en medio de la crisis sanitaria, se ha visto un incremento de 10 hasta 80 por ciento en el cobro a usuarios y durante el confinamiento se cortó la luz a más de 700 mil hogares, dejando de lado la empatía y la crisis económica.