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En México existen más de 42 mil asociaciones y fundaciones que se duermen y despiertan pensando en cómo ayudar al prójimo; sin embargo, demandan del Gobierno federal respeto y facilidades para realizar su labor social, señaló la diputada Laura Barrera Fortoul.

La presidenta de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables, en la Cámara de Diputados, destacó que no se puede gobernar con resentimiento o generando divisiones, mucho menos en tiempos en que  hay que superar la pandemia y mitigar el dolor que provoca el número de personas fallecidas a diario, con nombre y apellido.

“Se requiere que la sociedad civil y las autoridades federales vayan de la mano, que no haya polarización y se atiendan los reclamos de la gente, que son legítimos y no hay tintes políticos. Instituciones que en el pasado funcionaban hoy se critican y destruyen, además, en aras de la corrupción -no probada- se cancelan programas valiosos y útiles orientados a mujeres violentadas o en condiciones de vulnerabilidad, niños con cáncer, pueblos indígenas, entre otros”.

Recordó que las reformas a la Ley del Impuesto Sobre la Renta en 2021, que imponen mayor carga fiscal a las asociaciones donatarias es cuando menos una falta de respeto, por eso, la petición de que el Gobierno sea más empático, responsable y las reconozca como aliadas de México, porque son parte de la solución.

La diputada federal del Estado de México, hizo el recuento de iniciativas de ley que han sido aprobadas en esta Legislatura, en armonía con la sociedad civil organizada, como las licencias laborales para padres con hijos diagnosticados con cáncer; actualmente hay más de mil 500 tutores tienen la oportunidad -cobrando el 60 por ciento de su salario-de acompañar a sus hijos durante el tratamiento.