Diputadas, diputados, funcionarios de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), representantes del sector empresarial, consultores, académicos y sociedad civil, participaron en el Foro 10 del Parlamento Abierto de la reforma eléctrica, con el tema “Impactos económicos y financieros para la CFE y la hacienda pública de las reformas energéticas y su sostenibilidad”.
El tema se ha posicionado en la opinión pública
El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), diputado Rubén Ignacio Moreira Valdez, señaló que, de una evaluación entre los coordinadores de los foros, se puede decir que ha sido positiva porque el tema se está posicionando en la opinión pública. Las y los diputados “tenemos la posibilidad de estar nutriendo nuestro conocimiento sobre esta materia que tiene aspectos complejos, pero de interés para las y los mexicanos y para el futuro del país”.
Lo anterior, comentó, por la necesidad de tener energía limpia, barata, suficiente, a la mano y para todas y todos los mexicanos, incluyendo a los que viven en las zonas más distantes y que la situación económica no les ha dado la oportunidad de tener un mayor acceso a otros bienes que les sirven para desarrollar su vida.
Destacó que la Jucopo tomó la determinación de ampliar el debate, los foros y encuentros tanto en comisiones, en el Canal del Congreso y en la Junta, para hacer un bloque a empresarios interesados, grandes productores, grandes consumidores y personas que son fundamentales o que representan a empresas fundamentales, para analizar las finanzas, para hacer nuevamente la invitación a los gobernadores y para los líderes de opinión.
Intervenciones
Francisco Salazar, socio-fundador de las consultoras Enix, Gadex y Trust Inteligencia de Entorno, coordinador de la Conferencia Internacional de Reguladores (ICER) e integrante del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi), mencionó que con la reforma propuesta el costo de generación y el de suministro básico aumentarán. Además, en ambos hay un claro incremento en el consumo de combustóleo.
Eso, dijo, hace pensar que uno de los motivos fundamentales de la reforma es la necesidad de consumir el excedente de este combustible, obtenido en las refinerías como resultado de la idea equivocada de que es más conveniente incrementar la refinación en el país, aunque cueste más. Preguntó quién pagará los 4 mil millones de dólares que implica la iniciativa, si los hogares mexicanos, la industria o los contribuyentes, y sobre los programas presupuestales que se afectarán, “porque como queda demostrado, la iniciativa tendrá este costo”.
Carlos Guerrero de Lizardi, profesor de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), comentó que con la reforma de 2013 la generación por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se alejó de su punto de eficiencia. “En la pandemia estamos viviendo una situación similar, las empresas tuvieron que cerrar parcialmente o totalmente y todos podemos imaginar las consecuencias de este paro económico obligado”.
La producción por debajo de la eficiencia a la cual se le obligó a la CFE impidió generar los ingresos necesarios y hoy tiene que hacer frente a estos problemas que aparecen en el rubro de otros gastos porque se le prohibió producir la energía. “Con la reforma de 2021 se busca que la Comisión Federal de Electricidad utilice algo que es bien claro: su capacidad”.
Mariana Campos Villaseñor, coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa, afirmó que la propuesta de reforma eléctrica debe ser rechazada, toda vez que no fortalece a la CFE y no resuelve los retos del sector al poner en marcha un antiguo modelo de generación de electricidad en un contexto donde las energías limpias son urgentes.
Expuso que la propuesta no da claridad a la participación privada en el sector y cancela contratos, lo cual derivará en litigios y pagos de indemnizaciones valuados en más de 60 mil millones de dólares por la CFE; por lo tanto, la reforma limita el desarrollo de México. Añadió que aumentar la participación de la CFE en las condiciones actuales elevará el costo del servicio eléctrico, por lo que la reforma debería ampliar y no limitar la generación de electricidad.
José Arturo Cerón Vargas, director general de la empresa filial en la Comisión Federal de Electricidad Capital e integrante del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt, al fijar su postura a favor comentó que la propuesta del Ejecutivo Federal busca fortalecer a las empresas filiales, generar crecimiento y desarrollo económico, levantar capitales y dar certidumbre al público inversionista.
Mencionó que los instrumentos financieros son estratégicos para la CFE, porque permitirá el fortalecimiento de inversiones en el crecimiento del sector eléctrico para que a largo plazo sea sostenible. Añadió que el hecho de tener los mejores rendimientos depende de la tarifa de transmisión; estamos de la mano con el público inversionista y esperamos que con la reforma nosotros podamos atenderlos.
Carlos Salazar Lomelí, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, dijo que en los últimos 30 años el modelo eléctrico ha evolucionado para lograr cuatro objetivos prioritarios para México: dinamismo económico, finanzas púbicas que favorezcan los objetivos sociales, sustentabilidad ambiental e integración global. “Esta iniciativa de reforma propuesta implica regresar a un modelo cercano a los años de 1960”.
Señaló que la participación privada en el sector eléctrico ha logrado avances incuestionables como el que las empresas lograron acceder a suministro eléctrico más competitivo; los recursos presupuestarios destinados al sector se optimizaron, incluyendo el fortalecimiento financiero de la Comisión Federal de Electricidad, se avanzó en la transición hacia fuentes limpias y se tuvieron los flujos de inversión extranjera en infraestructura eléctrica más altos en nuestra historia.
Miguel Santiago Reyes Hernández, director general de CFEnergía y CFE Internacional, se pronunció a favor de la reforma, toda vez que tiene como propósito terminar con la simulación del mercado eléctrico actual, respecto al bajo precios de las energías renovables, pues estás sólo toman en cuenta los costos variables.
Indicó que la CFE atiende a las poblaciones pobres, “lo que a los privados no les interesa llevar electricidad, porque no es rentable”. Aclaró que es mentira que la Comisión Federal de Electricidad sea cara y sucia, porque sí se consideran los costos de generaciones; se observa que las eólicas y solares no son las más baratas. Los costos fijos de estas plantas son muy elevados. “Sólo dicen verdades a medias y a modo”.