El coordinador de los diputados del PAN, Juan Carlos Romero Hicks, afirmó que, como está mandatado en el artículo 69 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el informe del presidente Andrés Manuel López Obrador al Congreso de la Unión será recibido el 1° de septiembre próximo, aunque, en esta ocasión las expectativas son desalentadoras.
Dijo que el presidente de la República “está empeñado en distraer la atención nacional con una trama mediática y propagandística que, además de violentar el debido proceso, deja sin atender los grandes temas nacionales: la crisis de salud, la seguridad de las familias mexicanas, el desplome de la economía, el desempleo, la falta de incentivos a la inversión y la corrupción. En salud, estamos ante un desastre nacional y ya veremos cómo lo reporta en su informe presidencial el próximo primero de septiembre, pero anticipamos que es una pena y un gran dolor haber rebasado los 60 mil muertos por Covid-19 y no hacer casi nada por el dolor evitable”.
“Es imperdonable que hasta que llegamos a esos 60 mil decesos, la Secretaría de Salud haya recomendado el uso de cubrebocas en una acción tardía y totalmente negligente, como lo es también el desmantelamiento del sector salud, la escasez de insumos, de equipos, de medicamentos en la pandemia y antes de la misma con los niños con cáncer. Nada quita el dolor y el luto de las familias por la imprudencia y arrogancia de nuestras autoridades de salud a lo largo de este año”, abundó.
El líder de la bancada panista lamentó que no estamos mejor que el 1° de diciembre de 2018: la delincuencia va en aumento, hay pocos resultados contra el crimen organizado, el narcotráfico, el robo de combustibles, tráfico de armas, robo de autotransportes y ya se contabilizan a más 53 mil muertes producto de la violencia con un creciente porcentaje de reclutamiento de niñas, niños y adolescentes a los grupos delictivos en todas partes del país.
“Hay desilusión en el presidente más votado en la historia de México, porque no ha sabido utilizar esa fuerza del gobierno de hacer el bien para todos, apoyar como le corresponde a los gobiernos estatales y municipales”, dijo.
De un año a otro, agregó el coordinador parlamentario, casi no hay cambios positivos en el país, por el contrario, son muchos más los saldos negativos, empezando por las renuncias en el gabinete presidencial y en mandos medios, lo que habla muy mal de la gestión de los funcionarios designados para que la Administración Pública Federal funcione correctamente.
Su falta de compromiso y resultados en el combate a la corrupción se demuestra en el otorgamiento del 72% de los contratos del gobierno en la más completa opacidad; se trata de compras sin concurso para favorecer a los amigos del régimen.
El país lo recibió con un crecimiento económico del 2.8%, y desde entonces hemos experimentado bajas constantes del Producto Interno Bruto, hasta alcanzar la última medición de 2020 con -18.9, de acuerdo con la variación anual desestacionalizada que mide el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).