La bancada del PRD en la Cámara de Diputados se colocó hoy un moño negro en las solapas, ante los índices de violencia que se han registrado en el estado de Guerrero y que han cobrado la vida de dos de sus militantes y la libertad de otro más, que se encuentra secuestrado.
Más allá de la aprobación de la Ley de Seguridad Interior, que se encuentra atorada en el Congreso, el diputado federal Ricardo Barrientos pidió el apoyo “solidario” de la Federación para la entidad a fin de combatir al crimen organizado que azota ya desde hace varias décadas a la entidad y que hoy tienen de luto al PRD, enfatizó.
El PRD ha sufrido en los últimos días los asesinato del Secretario General del PRD en Guerrero, Demetrio Saldívar Gómez y Roger Arellano, alcalde de Acapetlahuaya y la desaparición de Catarino Duarte, que fue secuestrado hace más de 8 días.
Hace una semana, la dirigencia del Partido de la Revolución Democrática (PRD) anunció que solicitaría una reunión con el secretario de Gobernación para pedir protección a veinte alcaldes del sol azteca que están amenazados por grupos de la delincuencia organizada.
Alejandra Barrales denunció entonces: “Tenemos más o menos a veinte bajo amenaza, y cuando ellos denuncian la respuesta no sólo es nula sino que se empieza a ver cómo son objeto de asesinato y eso anima a que no denuncien”.
El sol azteca también demanda a la Procuraduría General de la República atraer la investigación por el homicidio de Saldívar Gómez.
“El gobernado de Guerrero ha enviado tuits para denunciar que la violencia en el estado es responsabilidad del Gobierno anterior pero hay que decirlo muy claro, la época de la gracia ya pasó; Astudillo prometió dar resultados en materia de seguridad en un año y en lugar de eso han escalado los problemas que hay de tal manera que la cifra ya es escalofriante”, indicó Mojica Morga.