La Mesa Directiva de la Cámara de Diputados quedó en manos de la panista María Guadalupe Murguía, que en su primer discurso, subrayó que México “necesita” negarse a pagar por la construcción de un muro fronterizo como el que ha ordenado construir el Presidente de los Estados Unidos, porque los mexicanos “no le deben nadie”.
“Ante las implicaciones que estas medidas pueden significar para nuestros migrantes y para nuestro país, tenemos que estar atentos para defender contundentemente los intereses nacionales. Necesitamos negarnos a pagar lo que no le debemos a nadie. Necesitamos rechazar contundentemente actitudes injerencistas que agravian nuestra soberanía”, convocó.
La congresista advirtió que en las complicadas circunstancias que enfrenta el país, es momento de ir a un gran pacto nacional pero no de tipo político, sino social, donde las autoridades recuperen la confianza ciudadana y los diputados, agregó, deben estar a la altura del cargo que ostentan.
“Este es nuestro reto. Hoy tenemos la oportunidad histórica de estar más cerca de la ciudadanía. No me refiero a un pacto formal o a una promesa hecha ante notario público”, dijo.
Sentenció que el país se enfrenta a retos como los “nuevos nacionalismos” del presidente estadounidense; y en el ámbito interno, a la inseguridad, corrupción, deterioro poder adquisitivo y las crecientes protestas sociales por decisiones como el “gasolinazo”.
Al conminar a sus compañeros en San Lázaro a “ver la realidad de frente”, refrendó que es posible ir a un pacto social donde los diputados cumplan sus obligaciones, actúen con transparencia y pongan remedio al gran descrédito que los ronda.
Enfatizó que es momento de mostrar a los ciudadanos que se puede discutir y diferir y al mismo tiempo, dejar a un lado los sesgos partidistas.
Lamentó que el Presidente Trump quiera sostener una “realidad alterna”, donde los migrantes y el libre comercio “han destrozado a su país”.
Antes de entregar el mando a la diputada Murguía, el presidente saliente, Javier Bolaños, que en repetidas ocasiones “se despidió” de la Directiva, aunque permanecerá en ese órgano de gobierno en calidad de primer vicepresidente, agradeció profusamente el reconocimiento, apoyo y acompañamiento de los integrantes de la Legislatura.
Después de escuchar elogios por su apertura, pluralidad y disposición a fomentar el diálogo e incluso, recibir aplausos de pie y porras de legisladores de la mayoría de las bancadas, Bolaños Aguilar dio por cerrado un capítulo más en su carreta política.
Desde sus curules, los coordinadores del PAN, Marko Cortés; del Partido Revolucionario Institucional (PRI), César Camacho; del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Francisco Martínez; de Encuentro Social (PES), Alejandro González, e incluso de la coordinadora de Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), Rocío Nahle, que conminó a la nueva presidenta a no caer en el error de cerrar el micrófono a los diputados de esa fracción, reconocieron su disposición a promover acuerdos.
En el mismo sentido se pronunciaron el vicecoordinador del Partido Verde (PVEM), Javier Herrera Borunda; el diputado de Movimiento Ciudadano (MC), Jorge Álvarez y otros parlamentarios.
Tras anunciar que la diputada Murguía Gutiérrez presidirá el recinto hasta el 31 de agosto de 2017 y al momento de intercambiar asientos, Bolaños se sinceró y dijo: “no quisiera, pero me tengo que ir”.