Con motivo del Día Mundial de la Creatividad y de la Innovación, que se celebra cada 21 de abril, la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación organizó un foro global, cuyo objetivo es analizar las políticas públicas y la regulación en estas materias.
Hay que detonar una revolución creativa
El secretario de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación, diputado Carlos Madrazo Limón (PAN), recordó que el 27 de abril de 2017, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió designar el 21 de abril como el Día Mundial de la Creatividad y la Innovación. Esta conmemoración, destacó, coincide con el nacimiento de Leonardo Da Vinci, quien fue ejemplo de creatividad interdisciplinaria, entre las artes y las ciencias.
En el Foro Global de Innovación, Creatividad y Desarrollo, afirmó que los países innovadores que utilizan la ciencia y la tecnología en beneficio de la comunidad crecen más rápido y de forma menos desigual. Además, estas disciplinas tienen un rol esencial en la solución de los grandes problemas nacionales, al proponer soluciones para el desarrollo económico, social y sostenible.
Madrazo Limón mencionó que la innovación no es exclusiva de la ciencia y la tecnología; está ligada a la creatividad. Las industrias culturales y creativas pueden y deben formar parte de las estrategias del crecimiento económico, ya que generan una amplia gama de oportunidades de empleo y alientan la eliminación de la pobreza, aseveró.
En México, dijo, “nos hemos quedado rezagados en la innovación; como sociedad, debemos destinar mayores recursos para la ciencia, la tecnología y la innovación, así como promover vocaciones científicas y alentar el desarrollo de proyectos y empresas públicas y privadas con alto contenido científico y tecnológico”.
Llamó a facilitar los mecanismos de transferencia tecnológica, a fin de proveer la apropiación social del conocimiento. En el país, afirmó, hay que detonar una revolución creativa que permita facilitar el registro de patentes y generar personas innovadoras en empresas e instituciones.
Destacó que se ha sobrevivido a la pandemia, gracias a la ciencia, tecnología e innovación, pero, sobre todo, a la visión de gobiernos de varios países que trabajaron con el sector privado para financiar, crear, aprobar, fabricar y distribuir vacunas en tiempo récord. “Ese trabajo en conjunto es el mejor ejemplo de cómo con la innovación se puede superar situaciones que ponen en predicamento a la humanidad”.
Creatividad, el mayor negocio de la humanidad
Al impartir la conferencia magistral “Como detonar la innovación y la creatividad en México”, Carlos Ponzio de León, doctor en Economía por la Universidad de Harvard, señaló que la creatividad, innovación y desarrollo son tres conceptos muy ligados y unidos que forman el tejido del progreso humano. Las personas creativas producen sus innovaciones a través de tecnologías mentales. “El proceso creativo es la fuente más importante de toda innovación y uno de los cuatro pilares del desarrollo”, afirmó.
La creatividad consiste en innovaciones esenciales para el desarrollo económico, político y social de un país y el bienestar de la humanidad. La solución a problemas apremiantes como la pobreza, hambre, falta de agua, salud pública, entre otros, requiere de trabajo creativo de legisladores y del Poder Ejecutivo. “La creatividad aplicada a los negocios es el mayor negocio que tiene la humanidad”.
Mesa 1. Beneficios sociales de la creatividad y la innovación
Francisco Casanueva, presidente de Endeavor México y presidente de INTER protección, indicó que la innovación siempre va unos pasos delante de la regulación, ya que a dos años de la primera aplicación de una licencia de operación fintec, sólo nueve han recibido aprobación, 13 están en proceso y 71 detenidas. “Es posible que los tiempos de respuesta de los reguladores pongan en riesgo el desarrollo y crecimiento de los emprendedores en México”, advirtió.
Dijo que se vive un gran momento impulsado por la innovación y el emprendimiento en el país, por lo que “una economía digital en crecimiento solamente se puede sostener si la innovación y la regulación trabajamos de la mano”.
La vicepresidenta de Innovación del Consejo Coordinador Empresarial, Nanghelly Aurora Silva Anzaldúa, expuso que en el proceso de la innovación se necesita otorgar derechos básicos como el de la propiedad intelectual y un marco regulatorio y jurídico adecuado, además de que las políticas e incentivos promuevan la vinculación entre industria y academia.
“Hay que ver los retos desde un enfoque sistémico, centrado en el ser humano, con una visión de negocio sostenible en el futuro. La innovación es exitosa porque transforma la vida de las personas”.