En el marco del Día Internacional de la Mujer, el coordinador del Grupo Parlamentario del PAN, Juan Carlos Romero Hicks, afirmó que su partido político «ratifica una vez más su reconocimiento, compromiso y deuda con las mujeres mexicanas para lograr el lugar fundamental que merecen y ejercen en todos los ámbitos de la vida».
En un comunicado, apuntó que el PAN ha trabajado para defender los derechos de la mujer mexicana, “esto ha quedado patente en la historia contemporánea desde que en 1953, Acción Nacional fue el gran impulsor del voto de la mujer; asimismo ha contribuido en la creación de institutos como el Inmujeres, la Ley General de Igualdad entre Mujeres y Hombres en 2006; la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en 2007; la creación de la Fiscalía Especial para los delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas en 2008″.
Destacó también la participación del PAN en el Congreso de la Unión, «con la aprobación de la reforma en materia de igualdad entre mujeres y hombres sobre la eliminación de la brecha salarial que hay entre trabajadores del sexo femenino y masculino cuando realicen el mismo trabajo o un trabajo de igual valor».
“Todo esto se comprueba, además, en la práctica con la postulación de Josefina Vázquez Mota, como primera mujer candidata del PAN a la Presidencia de la República; con el arribo de la primera gobernadora de Acción Nacional, con la siempre recordada Martha Érika Alonso, en el estado de Puebla; con la primera presidenta nacional del PAN, Cecilia Romero, o con tantas activas militantes como Blanca Magrassi, al lado de figuras como la de don Luis H. Álvarez», refirió.
“El genuino feminismo no tiene color, ni partido, es una vivencia cotidiana de reconocimiento a la vibrante contribución femenina a nuestra patria y que busca garantizar a las mujeres el pleno ejercicio de sus derechos», subrayó Romero Hicks.
Dijo que, en este contexto, es obligado revisar las más de 70 iniciativas legislativas en materia de igualdad sustantiva. “Es una deuda con las madres trabajadoras, niñas y jóvenes estudiantes, representantes populares y funcionarias de todo el país que denuncian la violencia, esa que las obliga a vivir con miedo en la calle y en el trabajo, incluso en la casa, que les niega oportunidades y les impide desarrollar sus capacidades con plenitud».