El Congreso hondureño nombró este domingo dos presidentes en ceremonias separadas, profundizando una crisis política a cuatro días de la asunción de la presidenta electa de izquierda, Xiomara Castro, tiñendo de incertidumbre la toma de posesión. Diecinueve diputados disidentes del partido de Castro, Libertad y Refundación (Libre), con apoyo de formaciones de derecha, eligieron a Jorge Cálix como presidente del Congreso en un centro social, de acuerdo con una lista proporcionada por el propio legislador.
En paralelo, parlamentarios de Libre leales a Castro y el Partido Salvador de Honduras (PSH) nombraron a Luis Redondo, de esta última formación y en el marco de un acuerdo entre ambos partidos, en el edificio del Congreso.