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Al grito de «si no bloqueamos, no nos escuchan», miles de personas se manifestaron este martes en Francia, donde se vive una jornada de huelga para reclamar aumentos salariales que compensen la inflación y solidarizarse con los huelguistas de refinerías que el gobierno requisó.

«Hay que resistir. Todos los derechos están atacados. Si no hacemos nada, no logramos nada», dijo a AFP Frédérique, una auxiliar de enfermería de 53 años, antes de participar en la marcha celebrada en París bajo un cielo gris.

Más medios para escuelas, hospitales y para la seguridad social, abandono de las reformas del seguro por desempleo y del atraso de la edad de jubilación de 62 a 65 años, alza salarial por la inflación. Los reclamos no faltan, sin embargo, la gota que colmó el vaso de cuatro sindicatos fue que el gobierno requisó personal en huelga en refinerías para paliar el desabastecimiento de combustible desde hace semanas.

Valérie, una funcionaria de 54 años y miembro de la central sindical CGT –la segunda del país–, protesta «por solidaridad con los trabajadores de las petroleras». «Si se requisa la gente, ¿dónde queda el derecho de huelga?», aseguró.

Aunque todavía no hay datos globales sobre las manifestaciones que congregaron a miles de personas en varias ciudades, el secretario general de la CGT, Philippe Martinez, ya anunció una «continuación» de las protestas.